Vemos lo que queremos, pero no siempre creemos lo que vemos, o mejor aun, creamos lo que vemos, pero no siempre creamos para ver, aunque siempre terminamos viendo lo que creamos. Pero también podemos ver sin crear, para lo que usamos la imaginación, útil tanto en la creación como en el simple ejercicio.
El comienzo de toda creación es el asombro que por supuesto incluye la necesidad, que irremediablemente pasa o viene de la curiosidad. Lo común de esta curiosidad es satisfacerla a través de la investigación, ya sea de libros (historia) o de ciencias exactas, y lo poco común es hacerlo a través de la invención o lo que llamamos imaginación. Las dos las utilizamos para cosas tan básicas como explicar fenómenos como el de la lluvia, o para crear cosas tan complejas como máquinas que nos llevan al espacio exterior.
El ser humano piensa con la razón a través del conocimiento; “Ve” a través de los sentidos y de lo físico; Creé a través de la fe, y por último Crea (cuando no copia, una mala lección que muchos han aprendido) a través de la Imaginación, por supuesto en conjunto con todo lo demás que es lo que nos hace ser seres humanos, y punto de partida del que no podemos huir.
Imaginamos a través de lo Desconocido y Contraevidente (Que no es evidente y que evidentemente no es) Imagi- namos agotando la razón y el conocimiento previo alcanzando el absurdo, y construimos en base a este, pero en un orden lo suficientemente coherente para que los demás lo puedan ver, entender, palpar sentir, y lo puedan creer.
Imaginar es una nueva forma de “pensar” y de actuar, con la que es posible descubrir que el mundo de los objetos y las acciones es mas grande de lo que vemos cotidianamente, imaginar es un estado previo a la creatividad, que cuando hemos entrado en él, logramos ver el mundo y cada problema que se nos presenta (en este caso plástico), de una forma comple- tamente distinta, lo que nos muestra soluciones diferentes, por lo tanto innovadoras a las que podemos recurrir fácilmente si hemos desarrollado lo suficiente el “músculo” de la imaginación.
El universo de Himallineishon es el primero producto de la imaginación conocido por Mónica Bernal, y al mismo tiempo es el proyecto que ha nutrido ese entendimiento. La práctica plástica desarrollada es la base de la teoría.
De que se trata?, es un universo construido al que llama “Expacio Exterior” que quiere decir que no está acá, que no pertenece al plano físico, es lo no creado. En ese Expacio se han imaginado planetas, y lugares con ciertas leyes y formas específicas de las que se “Trafican” los objetos, también llamados “juguetes” al “Planeta Tierra” que es el plano físico de la creación. En Himallineishon, el término creación se refiere a la representación física o textual de un pensamiento proveniente de la imaginación.
El modo “traficante” se ha creado al lado del concepto de “Aduana Intergaláctica” que es la metáfora para ha- blar de lo que ocurre en el momento en el que el proceso de la imaginación pasa de “Fantasía” a “Creación”, es decir se convierte en objeto. Es la metáfora para hablar de lo que ocurre cuando no es posible lograr con las ma- nos lo que se a imaginado. Un ejemplo claro para esto es la especie “DIVOL” de la que se hablará mas adelante.
El proyecto produce objetos, a los que se llaman juguetes, pues es solo a través del juego que es posible ingresar en el plano de la imaginación e interactuar con esos objetos en un plano diferente al conocido, son la puerta a Himallineishon.
Para Resumir: La imaginación es una metodología de pensamiento que parte del ASOMBRO (en el mundo visible, de la razón o de la fe) pasa por el DESCUBRIMIENTO (que creamos través de la invención en paralelo con la razón) para llegar a la conquista CONQUISTA (entendimiento y formalización de lo imaginado) y a través de la OCUPA- CIÓN( que es la técnica que elijamos para traerlo al mundo real si no lo dejamos solo en ejercicio) termina en CREACIÓN (objeto final). Todo lo anterior es posible si garantizamos la coherencia en el proceso de cada paso convirtiéndose así la imaginación en una metodología que es posible teorizar a través de la misma práctica ¿Cómo imaginamos?
SOBRE LOS OBJETOS
En Himallineishon conocemos dos tipos de objetos. Los simples que son aquellos que reconocemos a través de haber aprend ido sobre ellos, esos objetos son los árboles, los peces, las piedras, el agua, un tomacorrientes, una cierra eléctrica, una gomita, un lápiz, un centavo etc. Los complejos son aquellos que son mas de una cosa a la vez, son aquellos que tienen la posibilidad de transformarse ante nuestros ojos en otros objetos, en otras ideas, en otros conceptos, estos por ejemplo son los árboles, los peces, las piedras, el agua, un tomacorrientes, una cierra eléctrica, una gomita, un lápiz, un centavo etc. Estos últimos son los que utilizamos en el proceso de la imaginación. Aun no sabemos si el objeto en si se transforma o es nuestro asombro el que transforma nuestros sentidos para verlos con formas, colores, sabores y con utilidades distintas”
Por ejemplo, una cuchara puede ser un objeto simple, una cuchara (herramienta utilizada para tomar sopa) pero, la verdad es que dentro de la cuchara hay una complejidad enorme, si la tomas con la mano y señalas a alguien es un señalador humano de mala educación según algunas normas de etiqueta, si la pones frente a ti te verás reflejado, deforme y cabeza-abajo es posible que te veas como un enemigo te quiere ver o como quisiera que fueras, entonces la cuchara sería una lente enemiga. Ahora bien a los ojos de Madame Fru Fru es un precioso objeto coleccionable que excita su cleptomanía, no quisiera pensar lo que es para un otorrinolaringólogo: un tradicional extractor de amígdalas”